domingo, 9 de mayo de 2010

ESTUDIANTES VS CENTRAL

ESTUDIANTES NO PUDO CONTRA CENTRAL
Veron no lo puede creer se pierde el ultimo partido
Estudiantes no pudo ganarle a Central y encima lo expulsaron a Verón. Argentinos ganó y el Pincha perdió la punta. En la última, tiene que ir a jugar a Santa Fe contra Colón y esperar que el Bicho no le gane al Globo.
Y al final su máximo ídolo, el referente, el hombre que tantas cosas le dio a este Estudiantes, ahora sin querer, sin proponérselo, lo terminó perjudicando. Es que la roja que le mostró Beligoy por un codazo al pibe Rivero, fue la bisagra en un encuentro que hasta ese momento lo tenía como dominador. Estudiantes sabía que era más que Central, tenía bien en claro que lo único que debía hacer era esperar, hacer circular la pelota hasta encontrar el agujero en la defensa Canalla para facturar. Y lo encontró, aunque le faltó definirlo. La Gata lo tuvo un par de veces y las desperdició, el propio Fernández quedó en posición adelantada cuando convertía en dos oportunidades y Boselli nunca entendió la manera de jugar el partido. Central, quien se sabía inferior en la previa, apeló al aguante, al corazón para capear la situación e intentar contener a un Estudiantes hambriento y con ganas de cerrar el torneo este mismo domingo. Tal vez la historia hubiese sido otra con Verón en cancha, pero lo cierto es que el capitán se pasó de la raya y desde esa jugada ya nada fue igual. Ni el partido, ni el campeonato...
El golpe lo sintió más Estudiantes. Central supo sacar provecho de la baja del Pincha y con sus limitaciones fue a buscar su tajada en el partido. Una tajada que hubiese significado mantener la ilusión de esquivarle a la Promoción, pero que al final fue apenas eso, una ilusión que se deshizo en cada situación desperdiciada. A Estudiantes nunca le funcionó el plan B. Jamás supo cómo jugar sin su guía en la cancha y apostó a un juego que no es el suyo. La pelota fue demasiado por arriba y en las pocas que logró llegar con algo de peligro se encontró son las manos seguras de Galíndez. El tiempo fue el otro rival que tuvo Estudiantes y que tampoco supo vencer. Lo comió la ansiedad por terminar un torneo que estaba servido y que se le complicó más de la cuenta. Ahora ya no depende de sí mismo. Debe ganar en Santa Fe y esperar el milagro en Patricios. Encima antes tiene la Copa, una exigencia que le dejará marcas a la hora de la definición. No pudo Estudiantes y ahora quedó abajo. El León irá por una nueva hazaña, aunque esta vez ni siquiera podrá contar con su Bruja, es que esta vez se cayó de su escoba...