domingo, 4 de diciembre de 2011

COPA DAVIS: ESPAÑA CAMPEON

Cayó a lo grande

Del Potro dejó todo, pero no alcanzó. Arrancó muy bien ante Nadal, lo barrió en el primer set, pero Rafa demostró por qué es el mejor en polvo de ladrillo y ganó por 1-6, 6-4, 6-1 y 7-6 (7-0). España volvió a dejarnos sin el sueño de la Copa Davis.
Primer set
El peor comienzo. Del Potro tuvo un arranque para el olvido en el cuarto punto de la serie contra Nadal y perdió su saque de entrada por dos dobles faltas. Impensado. Su arma letal le jugó en contra. Pero Juan Martín auyentó fantasmas, se plantó en La Cartuja y recuperó al toque para empatar 1-1. A partir de ahí, todo del argentino. Cinco gamos al hilo, con dos, y gran set. Lo cerró con un revés en la red. Se puede.
Segundo set
El segundo chico poco tuvo que ver con el primero. Delpo arrancó mejor, quebró en cero a Rafa, pero Juan Martín aflojó, dejó volver a Nadal y cuando no lo perdonás… Estuvieron palo y palo hasta el décimo game, donde el local aprovechó una chance y quebró para cerrar el set por 6-4. Una hora por set. Un set para cada uno. Delpo, no aflojes.
Tercet set
Y sí, volvió Rafa. El español se olvidó del primer set, emparejó en el segundo e hizo lo que quiso en el tercero. Se puso rápido 3-0 arriba, volvió a quebrar para 5-1 con un gran passing y lo cerró con su saque. Fue el más corto de los tres. Si bien el rendimiento del argentino bajó (fue vendado en ambos piernas), su nivel obligó a que Rafa saque lo mejor de él. Y, con confianza, metió todo.
Cuarto set
El último set de la Copa Davis 2011 tuvo de todo: emociones, festejos, nerviosismo y mucho tenis. Nadal se puso arriba rápido 2-0 y Del Potro, en medio del aliento argentino, no aguantó las lágrimas antes de encarar el tercer game con su saque. Eso ayudó al argentino, que volvió a tener confianza y emparejó 2-2. Rafa quebró, Juan Martín también (3-3). Otra vez el argentino se quedó con el saque del español para demostrar que no estaba entregado y sembró esperanzas para ponerse 5-3, pero Nadal no se rindió. Se necesitó de un tie breack para definir un partido muy parejo y el número dos del mundo tuvo la cabeza fría, la mano caliente y lo cerró 7-0. España campeón.