domingo, 19 de diciembre de 2010

BOXEO MUNDIAL...EMPATO LUIS LAZARTE





























Al venir a disputar el título mundial ante el campeón de la casa y más tratándose de Argentina, da preocupación que no haya imparcialidad, pero confío en los jueces, el supervisor y el referí que envíe la FIB”, había manifestado el mexicano Ulises Solís antes del combate. No en vano abrió el paraguas el número 1 del ranking mundial. Porque el polémico fallo de empate dividido que le permitió a Luis Lazarte retener por segunda vez el título mundial de los mini moscas de la Federación Internacional de Boxeo no hizo otra cosa que darle fuerza a las palabras de Solís.
Apenas finalizó la pelea las reacciones de ambos púgiles fueron tan contrarias como contundentes. Solís salió a festejar efusivamente a su rincón, con los brazos en alto, una victoria que creyó segura. Lazarte regresó a su esquina en silencio y cabizbajo. Poco antes el argentino no había completado una buena actuación. Nervioso durante todo el combate, le descontaron dos puntos por inconductas y, a pesar de su buena preparación física y de su remontada en los cuatro últimos asaltos, padeció técnicamente la superioridad de su oponente.
Ante este panorama la lectura de las tarjetas pareció ser una formalidad para consagrar a Solís. La primera, del panameño Héctor Afú, dio empate 113 a 113. A continuación, el estadounidense John Madfis vio ganador al visitante por 117 a 109. Pero faltaba la definición. El locutor alzó entonces más la voz para pronunciar que el veredicto del estadounidense Richard Green también decretaba la igualdad 113 a 113, por lo que inmediatamente quedó certificado el empate en fallo dividido.
A partir de entonces, dos realidades. El festejo tímido de Lazarte y las quejas y la indignación de Solís. Y la polémica en marcha.
No obstante, no sería justo para Lazarte que se destacara solamente esta última imagen de la pelea. Porque sin perjuicio de este último combate y el controversial fallo, el marplatense coronó con éxito el mejor año de su carrera . A los 39 años, este hombre que se gana la vida trabajando como barrendero en su ciudad, cumplió su sueño de ser campeón mundial: en mayo venció al colombiano Carlos Tamara por puntos en fallo dividido. Y hace dos meses defendió su cinturón con éxito al vencer al nicaraguense Nerys Espinoza por puntos en fallo unánime.
“No fue una buena noche. No pude encontrarle el hilo al trabajo y estuve nervioso. El es un rival díficil, con experiencia y oficio”, dijo Lazarte. Había ganado, al cabo, pero no estaba nada conforme. Como tampoco lo está Solís con el fallo de la pelea