domingo, 15 de enero de 2012

DAKAR 2012

Un francés enorme

Peterhansel, con el Mini, se consagró como campeón del Dakar 2012 en autos. Es el 10º título para el galo en esta competencia. Lucio Alvarez fue el mejor argentino, con el sexto lugar en la general.
Las páginas del Dakar 2012 dirán que los Minis fueron la verdadera sensación de esta edición, marcando confiabilidad para los pilotos que optaron por correr con ellos. Y, por supuesto, también se podrá vislumbrar que fue la marca fue campeona en autos, de la mano del francés Stephane Peterhansel, quien a los 46 años, volvió a tocar la gloria con las manos.
No es algo desconocido para Peterhansel ganar un campeonato en esta travesía deportiva. Ya lo había hecho en varias ocasiones. Nueve para ser más precisos, con seis títulos en motos a bordo de la marca Yamaha (1991, 1992, 1993, 1995, 1997 y 1998). Luego de esas consagraciones, Stephane decidió pasarse a las cuatro ruedas y, allí, nuevamente logró éxitos: 2004, 2005 y 2007 a bordo de un Mitsubishi. Ahora, tiene una corona más para poner en su repisa. Esta vez, en terreno sudamericano.
Ya en Lima, bajo las mieles de la consagración, Peterhansel, que ganó tres etapas en esta edición, destacó: “Es increíble pensar que he conseguido ganarlo en diez ocasiones. Hacía mucho tiempo, hacía cinco años que no ganaba de nuevo”. Pura alegría. Un francés enorme…
El podio en los autos lo completaron el español Joan Roma con Mini y el sudafricano Giniel de Villiers con Toyota. Para poner bien en alto la actuación del argentino Lucio Alvarez, también con Toyota, que terminó en un destacado sexto lugar. “Todavía no caemos”, fueron las primeras palabras de Alvarez una vez descendido de su coche. Y, claro, no es para menos.