jueves, 31 de octubre de 2013

Alvarado sigue dando que hablar

El "torito" fue muy superior a Maipú de Mendoza, sufrió en el final y terminó gozando con el 2 a 0 que lo deja como único escolta de Santamarina de Tandil.


Por Sebastián Lisiecki

Con una actuación convincente desde lo colectivo y altos puntos individuales, Alvarado sacó a relucir su mejor versión ante uno de los líderes que tenía el Torneo Argentino A y se quedó con un valioso y merecido triunfo por 2 a 0 sobre Deportivo Maipú de Mendoza, en la undécima fecha de la Zona Sur del Torneo Argentino A. El conjunto de Carlos Miori fue ampliamente superior hasta los 30' del complemento, cuando ganaba por la mínima con el gol de Fernando Juárez y la visita se lo quería llevar por delante a puro pelotazo. Si bien terminó sufriendo, el final fue a pura fiesta, con la corrida de Molina desde su propio campo y la definición para sentenciar la historia y dejar al "torito" como único escolta de Santamarina de Tandil.

El encuentro comenzó parejo, con los dos intentando manejar la pelota y buscar por los costados, pero sin profundidad para llegar con peligro a los arcos. El primer disparo fue de Anívole desde afuera, aunque no llevó riesgo porque se perdió lejos del arco de Aldo Suárez. La respuesta de Alvarado fue de pelota parada, con un tiro libre ejecutado por el retornado Francisco Molina que cabeceó Facundo Vega y el balón se fue besando el caño izquierdo de Bonacci.

La gente se levantó y el "torito" se animó más. La derecha era el lugar elegido para atacar, con el tándem Tello-Juárez, que a los 10' encontró bien parado en la puerta del área a Matias Sarraute, que recibió y sacó un derechazo que se fue cerca. El conjunto de Miori era más, presionaba y recuperaba rápido la pelota, ganó el medio con Tántera y "Lauri" le ganaba ampliamente el duelo a Anívole y llegaba al fondo. Las llegadas se sucedían y pudo llegar el primero, si no hubiera sido porque Fernando Juárez le tuvo demasiado respeto a Uribe y en vez de definir él prefirió asistir al "9" adentro, que definió con el arquero fuera de acción, pero sobre el cuerpo de Duarte que salvó providencialmente. 

El volante derecho era por lejos el mejor jugador del partido, dejaba un surco por su sector y se animaba a meter la diagonal de derecha al centro para después ver si asistir o rematar. A los 20', hizo ésto último, amagó el pase, se metió en el área y sacó un derechazo, tres dedos, que obligó una gran reacción de Bonacci para mandar al córner. 

El trámite volvió a ser equilibrado, sin situaciones, pero con Alvarado mejor plantado, ganando las segundas pelotas y dando la sensación de ser mas peligroso cuando cruzaba la mitad de la cancha. El "botellero" llevó el partido al terreno que más le convenía, lejos de Bonacci, muy luchado en el medio y sin permitir que Molina y Sarraute pudieran juntarse para generar juego y asistir a Juárez, que ya no tenía el peso del comienzo, ni Uribe que esperaba agazapado su oportunidad para convertir.

En los minutos finales, otra vez inclinó la cancha el elenco local, fue más y pudo haber llegado a la apertura del marcador, pero no tuvo precisión en los metros finales y Uribe no pudo parar una gran pelota que le ponía Molina y lo dejaba cara a cara con Bonacci. Se fueron al descanzo con el marcador en blanco, pero una mejor imagen de Alvarado que había sido superior a uno de los grandes candidatos de la zona. 

No cambió demasiado a la vuelta del vestuario, el local seguía tomando la iniciativa ante un Maipú que estaba cómodo con el desarrollo y el resultado, esperaba tranquilo, sin mayores sobresaltos y con la seguridad que en algún momento le podía llegar a quedar un contra ataque. Sin llegadas con jugadas elaboradas, a los 6' tuvo la primera el "torito" con un tiro libre en la medialuna que Sarraute buscó colocar en el ángulo superior izquierdo de Bonacci que sólo atinó a mirar como la pelota se perdía apenas encima del travesaño.

La apuesta de Carlos Miori dio sus frutos a los 10', cuando Sarraute se retrasó y fue a buscar la pelota a campo propio para lanzar un pelotazo quirúrgico a espaldas de Pomba, Fernando Juárez hizo uso de su velocidad y definió con precisión, suave, ante la salida de Bonacci que nada pudo hacer y vio como entró pidiendo permiso, tras el gran toque del chico de la local, que estaba dando muestras de porque estaba teniendo su oportunidad en el Argentino. 

Ahora si Alvarado conseguía la justa ventaja y el partido se abrió. Porque inmediatamente Sperdutti tuvo que mover el banco y realizó dos cambios ofensivos para salir a buscar el empate, aunque carecía de ideas para la creación. El local estaba bien parado y apostaba a liquidarlo. Pero no pasaba sobresaltos, Maipú no tenía como llegar al arco de Suárez, probó un par de veces desde lejos sin complicar al arquero que pasaba la noche mas tranquila desde que comenzó el certamen. 

Los "cruzados" se fueron con todo, a puro pelotazo y Alvarado perdió la pelota. La salida de Tello y Juárez le sacó velocidad por la derecha, porque Mathier estaba más preocupado por la contención y a Sosa le costó mucho entrar en partido. Con el ingreso de "coco" Rodríguez Rendón por Sarraute, Miori demostró que lo primordial era sostener el resultado. Reforzó el medio, perdió juego y tanto el "colo" como Uribe quedaron muy aislados de sus compañeros. 

A los 31', Coria tuvo la más clara del partido para su equipo con un tiro libre desde treinta metros que exigió la aparición de Aldo Suárez, que voló sobre su caño derecho y despejó hacia un costado. Alvarado tenía el partido controlado pero la ventaja era muy corta y cualquier jugada desafortunada le podía costar muy caro. Entonces, fiel a su historia, el tramo final fue sufrido, con un tiro libre mas cercano aún que el anterior, en el que Coria hizo lucir nuevamente a Suárez.

A los 42', el "torito" lo pudo definir con una gran jugada colectiva. La robó Rodríguez Rendón, abrió para Mathier que fue encarando hacia el área, pivoteó con Uribe, otra vez recibió el "flaco" que abrió para Molina que, en soledad, sacó el furibundo zurdazo que exigió una gran respuesta de Bonacci para ahogar el segundo. 

Fiel a su costumbre, lo que no podía conseguir jugando Maipú lo buscó a lo "guapo". Prepotente, protestando cada uno de los fallos de Eliseo Acosta (de buen arbitraje) y yéndose encima del línea Ariel Correa, al que no le tembló el pulso para hacer echar al profe Corrente de Alvarado y al técnico y ayudante de campo visitantes, que lo quisieron agredir y fueron sacados a la fuerza por la policía, tras protestar efusivamente por un gol anulado por una supuesta posición adelantada de Duarte que cabeceaba por el segundo palo y superaba la estirada de Suárez. 

En tiempo de descuento, cuando todo era queja y se miraba más lo que pasaba adentro que el final del encuentro, un centro de Coria fue cabeceado por Benítez, el jugador de Alvarado que saltó levantó los brazos, pero Acosta aplicó el siga siga, Tántera alargó para Molina y el "11" arrancó la carrera. Con lo que le quedaba de aire y de piernas, aceleró desde su propio campo. jugó con el pase a Sosa que tenía la cobertura de Carbajal, se metió en el área y sin piernas pero con mucha lucidez, abrió el pie izquierdo y la puso lejos del alcance de Bonacci, contra su palo derecho. 

Desahogo y fiesta en el José María Minella de un Alvarado que se armó para mantener la categoría y cerró la primera rueda como único escolta del puntero Santamarina, jugando de igual a igual contra todos, mostrando que sigue dando que hablar y que un plantel que se hizo a base de esfuerzo, en la cancha no resigna ni un gota de sudor, le agrega juego y sigue dando que hablar. 

Fuente: 0223.com.ar