martes, 19 de noviembre de 2013

Se reforzarán controles policiales en micros los días que juegan Alvarado y Aldosivi


En una reunión de dirigentes y delegados de la UTA con el jefe Departamental, Darío Ibañez, se acordaron operativos sorpresa y abordajes en las horas previas y las salidas de la cancha luego de las agresiones del último domingo
Un chofer fue llevado, a punta de pistola, desde el puerto hasta el estadio Minella. Otro fue golpeado. A otro más lo agredieron y además se rompieron vidrios del colectivo. Estas situaciones pusieron en alerta a los trabajadores y dirigentes de la UTA, que decidieron en domingo un paro por dos horas. Este lunes al mediodía se reunieron con el jefe de la Policía Departamental, Darío Ibañez, quien se comprometió a intensificar los operativos y además realizar controles a bordo de las unidades, en particular, los días que haya fútbol, jueguen Alvarado o Aldosivi.

La escena se repite. Con otros actores y distinto tipo de agresiones. Pero quienes las padecen son nuevamente choferes de colectivo y el marco lo dan partidos de fútbol. Esta situación ya había impulsado a Sergio Medina, secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), junto a su cuerpo de delegados, a pedir soluciones a la fuerza policial. Ahora, ante el cambio en la conducción local de la policía bonaerense, la reunión y los reclamos se repitieron. “Los cambios de jefes policiales nos perjudican cuando ya teníamos los operativos aceitados; no todos los jefes policiales tienen la misma forma de trabajar, pero destacamos la buena predisposición de Ibañez”, destacó el dirigente gremial.

“Tuvimos una reunión positiva. Fue la primera vez que tomamos contacto con el nuevo jefe departamental y se puso a disposición para trabajar en conjunto”, sostuvo Medina.

De esta manera, el titular de la UTA local dijo que quedaba descartado un paro para los días y horarios en que haya partidos, como se barajaba en las horas previas. “Vamos a ser un poco más tolerantes, y ver cómo sale todo el miércoles, porque sabemos que con un paro sale perjudicado el usuario. Por culpa de unos inadaptados terminando pagando los platos rotos todos los trabajadores y usuarios de colectivos”, reparó.

La reunión se tornó urgente, no solo por la gravedad de la situación, sino también porque este miércoles hay un nuevo encuentro en el Minella, que disputará Alvarado con Unión.

Tras un poco más de una hora de reunión, se llegó a un acuerdo entre el jefe policial y los delegados de las empresas El Libertador, 12 de Octubre, 25 de Mayo y Batán. En concreto, se delinearon -según las precisiones de los choferes- operativos sorpresa. “Se hará un control más estricto para ver en qué estado suben las personas a los micros y evitar agresiones y roturas”, señaló.

Por otro lado, reparó en que “se piensa que los choferes accionan el botón antipánico” lo que despertaría la irritación de los barras brava a bordo, pero Medina dio a entender que son los mismos pasajeros quienes muchas veces dan el aviso a la policía.

LAS AGRESIONES DEL DOMINGO

Según relató Medina a El Atlántico, el domingo hinchas de Alvarado tomaron un micro de la empresa El Libertador, línea 563, en la zona del Puerto y de inmediato obligaron al chofer, a quien apuntaron todo el tiempo con un arma, a conducir hasta el estadio José María Minella, sin detenerse en las paradas y cruzando semáforos en rojo.

En simultáneo, en la misma previa al partido que el club de Matadores disputaría con Racing de Olavarría, otro chofer de la misma línea fue golpeado y un conductor de la línea que llega hasta Batán sufrió agresiones e incluso el colectivo quedó con los vidrios rotos.

“Luego de los incidentes, recibí el llamado de los compañeros quienes me dijeron que no querían salir cuando se produciría la salida del estadio, por lo que decidimos hace un paro de dos horas (de 19 a 21)”, señaló.

Enseguida, mencionó: “Sabemos que los perjudicados fueron los pasajeros que salían de la playa o que aprovecharon el domingo para pasear, pero tenemos que preservar la integridad de los trabajadores que no sólo se enfrentan a estas situaciones cuando hay partidos, sino también tienen que ingresar a barrios peligrosos, muchas veces bajo amenazas”.

Fuente: Diario El Atlántico