lunes, 26 de marzo de 2012

GANO ALVARADO

Con derecha y con isquierda

Alvarado pegó de movida con los tiros libres de Esquivel y Fernández y superó 2 a 1 a Once Tigres. El elenco de Noto encontró la ventaja temprano y a pesar del descuento y un susto posterior, ganó con justicia y se arrimó a la clasificación.



El recuerdo de la fiesta vivida en casa estaba latente. Aquel 6 a 1 sobre Independiente todavía retumbaba en la memoria. Pero el de la pesadilla de Punta Alta también se hacía presente. La caída ante Liniers, había dejado sed de recuperación. Por eso, festejar este domingo, en el regreso al Minella era fundamental para Alvarado. Además, porque llegaba el puntero, el sorprendente Once Tigres de 9 de Julio. Y el “Torito” consiguió los tres puntos al derrotarlo 2 a 1, por la fecha 15º de la Zona 2 del Argentino B. Con la victoria, se arrima a la clasificación.
Por suerte para el local, esa desesperación por ganar, se calmó en un ratito. A los 15´, el elenco de Gustavo Noto ganaba 2 a 0. Primero pegó con un tiro libre de Celso Esquivel, desde sector izquierdo, a tres metros del área, a los 3´. El paraguayo aprovechó una barrera mal armada y acarició la pelota para que se metiera junto al palo derecho de Cacho.
Once Tigres lució nervioso. Le pesó la condición de líder y el marco. Y a los 13´ Sebastián Fernández le pegó la segunda piña. El “Japonés” se hizo cargo de una pelota parada a unos 10 metros, paralelo a la línea final por derecha. Con zurda, buscó el arco mientras todos esperaban el centro y su envío preciso se metió por el mismo palo que el gol anterior. Grito, 2 a 0, delirio y calma.
A pesar de la ventaja, el elenco marplatense siguió buscando. Con Nicolás Pautasso como patrón del medio, Rivas y Dierckx obligando y Erviti con Esquivel en un buen tándem por derecha. Pero el rival salió del shock y le complicó un poco el dominio. A los 18´ Maccagani remató alto dentro del área y a los 21´, entró Daniel González por derecha y obligó a una muy buena respuesta de Chiappa.
La reacción del visitante llevó el trámite al mediocampo. Y allí el partido de “acható”. A los 31´ Esquivel tiró un córner, Flamenco anticipó de cabeza en el primer palo y todos gritaron gol, pero en la línea despejó la defensa de Once Tigres.
Luego, la armó bien Dierckx, incontenible en el primer tiempo, y cedió para Fernández. El derechazo mordido del “Japonés” fue detenido por Cacho, pero el efecto hizo picar la pelota por arriba de su cuerpo, aunque llegó Zamprogna y salvó el tercero a centímetros.
Y a los 40´, Pautasso cortó y cedió para Rivas, que ganó en velocidad por el centro y cuando se relamía, llegó justo Celín para abortar el peligro.
El saldo del primer tiempo fue ampliamente favorable al local, que no se conformó y en el segundo salió dispuesto a liquidar la historia. Entonces, en el segmento inicial generó chances adelante y no sufrió en defensa. A los 2´ ganó Dierckx a pura potencia, remató y luego del rebote no pudo Rivas. A los 8´, nuevamente se juntaron los dos delanteros y en el mismo orden de aparición, pero cuando el ex Independiente local tuvo para definir dentro del área grande, buscó y sorprendió a su compañero, que no pudo reaccionar y no llegó en la chica.
Luego, al igual que en la primera etapa, despertó Once Tigres. A pesar del offside, Chiappa se lució ante Ascani y se ganó una ovación. A los 12´ asustó Alvarado con un centro venenoso de Esquivel que no conectaron los delanteros y a los 23´ sonó la primera alarma. Once Tigres metió el descuento, después un centro desde la izquierda de Venditto que Maccagnani empujó a la red en soledad.
Si bien Alvarado intentó jugar lejos de Chiappa con el positivo ingreso de Diego Galeano, careció de precisión para poder seguir generando chances, meter el tercero y recuperar la calma. Y a los 25´ se salvó. Esquivel perdió en defensa con Maccagnani, que desbordó y buscó el ingresó de Ascani quien, en soledad, cabeceó desde el punto penal y la pelota le dio un “piquito” al palo izquierdo.
Si bien faltaba mucho tiempo, ese susto valió por varios. Y hasta el cierre, el arco del “Torito” no corrió peligro. Con Pautasso como estandarte y el resto metiendo para presionar y recuperar, además del desequilibrio constante de Galeano, Alvarado justificó el triunfo, frenó al puntero y se arrima a la clasificación.
Por Bernardo Rolón