sábado, 29 de octubre de 2011

FUTBOL: EL ORO Y EL BARRO

La Selección luchó pero le faltó muchísimo juego y perdió 1 a 0 ante México, que se lleva el título gracias al gol de Amione. El equipo de Perazzo nunca estuvo cerca de lograr el triunfo. Otra final triste en Guadalajara...

Una plata que, a primera vista, no llega a fin de mes. Con bastante lucha pero poco de juego, Argentina no logró derrotar a México en la final de los Panamericanos. Fue 0-1, con gol de Amione para unos aztecas que llenaron el estadio y desde el vamos se prepararon para obtener el oro.

Argentina decidió de entrada salir con recaudos. Con dos líneas de cuatro bien marcadas, los chicos de Perazzo metieron pierna fuerte en el medio y tuvieron seguridad con la dupla central conformada por Pezzella y González Pírez. Sin embargo, la Selección ofreció muy poco en ataque: desconectados del resto del equipo, Araujo y Fragapane se esforzaban en la delantera pero quedaban muy aislados, sin el apoyo de los volantes por afuera. En cambio, México sí explotaba las bandas, con buenas subidas de Aquino y Zavala, pero carecía de profundidad y precisión para terminar las jugadas, controladas por la defensa argentina.

El segundo tiempo tuvo la misma tendencia para el equipo de Perazzo. Los chicos, atados a su 4-4-2, no mostraban la rebeldía necesaria para ir a buscar el partido y, aunque la defensa era sólida, los mexicanos empezaron a agrandarse. De arriba, de abajo, los locales comenzaron a convertir a Andrada en figura. Y, en un rapto de lucidez y tras un gran pase en cortada, Amione puso la merecida ventaja para los aztecas: 1-0 para México. Y sufrimiento para Argentina...

A partir de ahí, Perazzo quiso cambiar el rumbo con algunos cambios. Ya era tarde: la Selección no supo cómo entrarle a un México que, sediento de oro desde que arrancó el torneo y con una preparación acorde para lograr el objetivo, se replegó y cerró los espacios. Argentina se fue desesperando, y la roja a Achucarro por una piña a un rival es la síntesis de la impotencia.

La Selección cierra los Panamericanos con tres triunfos, un empate y una derrota, con seis goles a favor y dos en contra. Una campaña aceptable desde los números, que, individualmente, tuvo una aceptable dupla central con Pezzella y González Pírez, algo de Araujo y a Andrada, el arquero de Lanús que fue el mejor del torneo. Pero desde lo colectivo, poco y nada. Como una continuidad del Mundial Sub 20, el equipo pecó de timorato en varios partidos. Y Perazzo, otra vez, quedará en el centro de las miradas. ¿Le alcanza la plata?