viernes, 30 de abril de 2010

Gimnasia 0 Lanus 0 .No ayudo a nadie


Objetivos grandes, resultados chicos. El 0-0 de Gimnasia LP y Lanús no ayudó a nadie. El Lobo se clavó en Promoción y el Granate igualó a Vélez en la línea de la Copa Sudamericana pero... Hoy dependen de terceros (porque si se trata de ellos mismos...).
¿La Promoción? ¿El ingreso a la Sudamericana? Se jugaban mucho, se llevaron nada. Gimnasia y Lanús, más allá de algunos cimbronazos, aburrieron en la tarde platense. El punto por cabeza sólo sirvió para la estadística. Unos, otros, se quedaron con ganas de más. Pero poco hicieron por torcer su destino...
El primer tiempo cerró con un espejismo. Se jugaba el primer minuto de descuento cuando el tucumano Leandro Díaz fusiló al Gato Sessa, quien no pudo retener la pelota y elevó el remate del delantero hasta perder noción de la posición del balón. El rebote le quedó en el área chica, pero en un ángulo muy cerrado a la línea de gol, a Marcos Aguirre, quien buscó un centro venenoso que Iriarte, de cabeza, con lo justo, mandó al córner. En una doble chance, Lanús había creado la jugada más peligrosa del partido. Fue lo único que hizo el Grana antes del pitazo al entretiempo de Sergio Pezzotta. Antes, como pudo, el partido fue de Gimnasia. Ciego, hambriento, con un objetivo claro pero con una ejecución difusa. Había que llegarle a Marchesín. El cómo sería otro tema...
A los 29 segundos nomás, Stracqualursi le puso la testa a un buen centro de Chirola Romero: la redonda casi besa el palo del arquerito de San Cayetano. Un media vuelta de Casas, desde afuera del área, terminó en las manos del 1 granate. Un cabezazo de Lucas Castro, solito delante del punto penal (en inexistente offside mal cobrado), terminó por encima del travesaño... Gimnasia era más pero en su afán de ganar o ganar para zafar de la Promoción, encontraba su ruta a los ponchazos. Lo de Lanús, más racional, era más pobretón. Tuvo que esperar al cierre para erradicar tantos bostezos...
La misma temática se dio en el complemento. Los de Zubeldía tuvieron otra llegada más clara aún: a los diez minutos, Aguirre habilitó frontalmente a Díaz, quien eludió a Sessa y definió cruzado, con el arco libre. Le dio tan esquinado que la pelota terminó cerquita de lateral. Antes y después, más de lo mismo. El equipo de Cocca -ya con el colombiano Marco Pérez- se nubló y apenas con un par de fierrazos de media distancia que despabilaron a Marchesín, intentaron salir estoicos de la pesadilla de la Promo. No alcanzó el esfuerzo y la vieja chapa de Gastón Casas, debutante en los de 60 y 118. Tampoco con los cambios revulsivos. Que Castillejos, que Carrasco, que Aparicio, que Messera, que Cuevas... El 0 a 0 jamás se desarmó (y eso que, a falta de tres minutos, lo tuvo debajo del arco Marco Pérez tras centro de Cuevas...). Las realidades tampoco. Gimnasia y Lanús continuarán calculadora en mano. Y dependiendo de terceros mientras sigan jugando así...