miércoles, 29 de enero de 2014

Insúa se puso la de Independiente, se abrazó con Bochini y pisó el Libertadores de América con contrato firmado. "Quiero ayudar desde mi lugar, desde lo que sé que puedo dar", tiró. El Pocho vuelve al club con el que fue campeón en 2002.



Tras varios días y charlas y vueltas, por fin se confirmó el regreso: Federico Insúa ya es nuevamente jugador de Independiente y este miércoles fue presentado. Su alegría por estar en un club al que aprecia es inmensa. Él tenía ganas de pegar la vuelta, y así poder aportar lo suyo en este presente complicado. Y así fue. "Quería venir, quería estar en este momento difícil. Lo quería tanto yo, como mi familia y la gente. Quiero ayudar desde mi lugar, desde lo que sé que puedo dar", contó el Pocho que se paseó por el Libertadores de América con la camiseta puesta y acompañado por Bochini.
El pasado del volante en el club es glorioso: en 2002 logró el Apertura de la mano del Tolo Gallego. Pero ahora, el presente es distinto. Y él lo sabe. "Era importante venir en este momento, a ayudar. La B Nacional es difícil, es una categoría dura", reconoció Insúa en ESPN. Y, recordando viejas épocas, habló del Rolfi, con quien compartió equipo en su primera etapa en Avellaneda: "Es mi amigo, volver a estar con él y con el resto son sensaciones muy fuertes y lindas".
Insúa se incorporará a un plantel que viene en levantada. Tras un arranque de temporada a los tumbos, con la llegada de Omar De Felippe la cosa mejoró y el Rojo arrancará el año peleando bien de cerca por el ascenso. El objetivo es claro y material hay. O al menos así lo ve el Pocho: "El equipo me gusta, se pueden hacer grandes cosas. No hay que volverse loco, esto es fútbol. Tiene que funcionar bien todo dentro y fuera de la cancha, pero lo más importante es tener un grupo unido, tener afinidad y cariño. Los resultados vienen solos". Arranca una nueva etapa, y la fe es lo que sobra.