viernes, 4 de noviembre de 2011

SAN LORENZO DE ALMAGRO

"Si me pasaba a mí, tal vez reaccionaba peor que Botinelli"

Pablo Migliore no reconoce los manotazos tras la apretada, aunque habla de “discusión de hombres de carácter”. La barra, la interna y su banca al DT.
-¿Por qué no hablaste antes?
-Porque con el único que tenía que hablar era con Jonathan. Y haberlo hecho con él al instante de que pasó todo ya me había dejado tranquilo.
-¿Cuándo hablaste con Botti?
-La misma noche de la discusión.
-Discusión y algún manotazo.
-No, sólo discusión. Se dijeron un montón de cosas, y con Jonathan nos sorprendían... Por ahí, si uno no sale a hablar, parece que está avalando lo que se dice. Con él hemos tenido una discusión como puede tener cualquiera en su casa o su trabajo. Y hoy, con Botti tenemos una excelente relación.
-Suena raro escucharte decir eso.
-Es así. Nos llevamos bárbaro. Siempre. Porque es un jugador, dentro y fuera de la cancha, con un carácter parecido al mío. Tiene la misma ambición que yo. Ya arreglamos todo. Si hasta viajamos juntos en el avión, en el micro camino al hotel estuvimos tomando mate... Son cosas de la intimidad que por ahí no se saben. Y si uno no las aclara pareciera que dejara muchos cabos sin atar. Por eso hago esta nota. Para ahuyentar todos estos fantasmas. Es más, esta noche tengo que ir a jugar al truco con él.
-¿De compañeros?
-No, en contra, je.
-¿Qué pasó ese día que fue la barra?
-Se dijeron muchas cosas. Yo, por ejemplo, no estaba hablando con nadie ese día. Terminé de entrenarme, me fui a la nave, entré al vestuario, y cuando entro veo que sale Jonathan. Y los barras estaban en la puerta...
-Entonces te los cruzaste cuando entraste.
-Sí, pero no me dijeron nada. Entré, y cuando sale Jonathan, para que la cosa no pasara a mayores, salí. Y ya estaban discutiendo, en un tono que no me parecía adecuado. Entonces dije: “Muchachos, no es ni el momento ni el lugar”. Y todo se descontroló...
-¿Había otros jugadores discutiendo?
-No, sólo Jonhy. Cuando salgo, el flash que tengo en la cabeza es ver que están hablando y que cuando yo me arrimo se descontrola todo. Estaban los de seguridad también, y empiezan a separar, y yo meto a mis compañeros en el vestuario.
-¿A todos los jugadores que pasaban por ahí?
-A todos. Cerré la puerta y le dije a los barras que se fueran, que lo que habían hecho era una locura.
-Los barras nunca van a dar un apoyo...
-Mirá, nosotros habíamos tenido una charla durante el campeonato, y habían venido a dar su apoyo. Más allá de que la situación no nos venía favoreciendo, ellos entendían que estábamos dando todo.
-Esta vez no fue así. Le pegaron a Bottinelli.
-Bueno, por eso les dije que se retiraran, y entré al vestuario. Ahí vi muy nervioso a Jonathan. Y discutimos...
-¿Por qué discutís?
-El entendió que, creo...
-Que estabas apañando a los barras...
-No, apañando no, porque él me vio que yo estaba adentro del vestuario. O sea, creo que en ese momento él se sintió muy mal, la misma sensación que me hubiese tocado sentir a mí si alguien me hubiera levantado la mano. Pero yo quería calmar los ánimos. Y por querer calmarlos, terminé discutiendo. Es la típica discusión en la que te la agarrás con el primero que tenés enfrente. Si ahí se cruzaba con otro compañero discutía con ése. Es entendible. Yo, en su lugar, hubiera reaccionado igual, o quizá peor.
-Algunos testigos dicen que te gritó que eras “un chupapija de la barra y del técnico”.
-No, ¿sabés qué me gustaría? A veces se dice “algunos jugadores dijeron...”. ¿Quién lo dice?
-¿Te dijo o no te dijo “chupapija”? ¿Hubo piñas? Hasta tu viejo habló de la pelea...
-No. Sólo discutimos como dos hombres de carácter, y nos separaron. Como Gigliotti. Y no me peleé con él tampoco. Me tendría que haber peleado con todos los que me separaron, y Botti también.
-¿Escuchaste a tu viejo?
-Sí... No me parece que tengan que hablar con el familiar de uno. Mi viejo habló como padre. Y sobre lo que escuchó o leyó: que nos agarramos a trompadas. Porque yo no le conté nada para no amargarlo. Yo entiendo a mi viejo. No se dio cuenta de la trascendencia que iba a tener...
-Asimismo, lo de la pelea salió en todos los medios. ¿Todos inventan?
-¿Sabés qué pasa? Que los medios no se preocupan por si San Lorenzo juega con tres o cuatro atrás.
-Sí se preocupan. Pero de este tema también: ¡entró la barra a un entrenamiento a puertas cerradas y le pegó a un jugador!
-Sí, pero hacía un año que se había muerto Kirchner y en la tapa salió San Lorenzo. Este tema estuvo mal manejado. Por los jugadores y la dirigencia. También es cierto que hay que estar en el lugar de cada uno. No es fácil. Ahora las cartas están en manos de la Justicia. Esperemos que esto no pase más.
-¿Abdo minimizó el tema en sus declaraciones?
-Por ahí el presidente trató de apaciguar las cosas.
-¿Están conformes con la denuncia sin nombres, y con la actuación de Agremiados?
-Se tomaron todas las medidas de seguridad y el club se está haciendo cargo de la situación. Y que se haya suspendido el partido no sé si era la solución, pero Agremiados entendió que era lo mejor.
-¿Conocés a Sandokán, lo trataste alguna vez?
-Mirá, decirte que no sería... Nosotros sabemos quiénes son, han venido al club, pero nada más.
-¿También es mentira que sos el único referente que banca a Asad?
-La relación con él es excelente. Pero bueno, es cierto que el que juega, te quiere, el que está en el banco, te quiere hasta ahí. Pero esto es fútbol. Si te sacan y bajás los brazos... Acá hay que recuperar el espíritu amateur que tenía el jugador que dejaba todo de lado por cumplir un sueño. Llegar con dos pesos a fin de mes es un problema. Por eso, este teje y maneje, este rosqueo, de que hay un 30% del plantel que quiere al Turco, un 70% que no lo quiere, parece un fernet con Coca... Asad es un tipo laburador, tiene diálogo con todos. No hace falta que yo salga a respaldarlo. El se respalda solo con su trayectoria.
-San Lorenzo juega mal, y pierde, y el DT no para de cambiar nombres y esquemas.
-¿Y qué pensás que va a hacer un DT nuevo?
-Si ningún DT puede hacer más que esto, suena a que San Lorenzo está condenado a jugar así hasta que cambie el plantel.
-No, yo digo que si la pelota no hubiese pegado en el palo, la historia habría sido otra. Como la del palo de Bernie contra Arsenal.
-¡La única llegada de San Lorenzo!
-¡Los demás tampoco nos llegan!
-¿El grupo está desunido?
-He conocido grupos divididos y a los que las cosas le salían bien.
-¿Asimilaron que pelean por zafar de la Promo?
-Es una realidad. Hay que sumar. Estás en el ojo de la tormenta todo el tiempo.
BAHIA BLANCA (ENVIADO)
Fuente: Ole