lunes, 11 de junio de 2012

ALVARADO 2 DEPORTIVO ROCA 2

El elenco marplatense golpeó rápido, pero no supo usufructuar el desconcierto de un rival al que le permitió crecer y le dio vuelta el marcador. Luego, dentro de un duro trámite, el “Torito” logró una igualdad que no deja lugar a especulaciones. El sábado, la vuelta de la finalísima
Las especulaciones en el fútbol, en la mayoría de los casos, son contraproducentes. En un contexto de partidos de ida y vuelta, la igualdad en el primero, termina siendo un impedimento para el desarrollo de esa idea en el cotejo posterior y definitorio. Por ello, la igualdad 2 a 2 de este domingo entre Alvarado y Deportivo Roca, justa por cierto, no beneficia a ninguno. Es que ambos, deberán buscar el triunfo sin ese inútil intento por hacer prevalecer un resultado de otro partido. Eso de plantarse en cancha, de acuerdo al primer marcador, no tendrá lugar.
En lo que a juego se refiere, no hubo diferencias. Todo el partido fue parejo, salvo en los primeros minutos, cuando la tempranera apertura del marcador dejó dudando al visitante. Deportivo Roca no pudo acomodarse y ese fue el momento de Alvarado, para jugar con la ventaja, buscar con tranquilidad los espacios y dominar las acciones. Sin embargo, en su afán por ser vertical, aunque generó riesgo, dividió la tenencia con pelotazos. Y ya sobre los 20 minutos Roca se aplomó, desplegó su repertorio táctico y emparejó todo, tanto que llegó al empate.
En el complemento, el que madrugó fue el visitante. Alvarado asimiló el golpe y la fiereza de sus hombres llevaron el juego a campo rival. El empate no tardó en llegar. No obstante, el juego nunca apareció. Pelotazos de un lado al otro y aunque el local estuvo más cerca, faltó claridad y el empate se ajustó precisamente a lo desplegado por uno y otro.
Como se preveía, el elenco dirigido por Gustavo Noto ahogó sobre la salida del rival e intentó reducir los espacios en campo rival. Y así, a los 3´ llegó el desnivel con una definición de Galeano (en supuesta posición adelantada) dentro del área, corrigiendo un defectuoso disparo de Erviti.
Roca sintió el golpe. Alvarado no supo asimilarlo y continuó con agresividad ofensiva. Pudo ser positivo, porque a los 8´ Villalba falló por muy poco, con una media vuelta dentro del área chica. Pero no supo detenerse, quiso avasallar, en lugar de pensar.
Roca, entonces, se replegó y desprendió a sus volantes por los costados. Esa velocidad y vocación ofensiva de sus volantes, hicieron peligroso cada yerro defensivo del local. Por momentos, la visita se posicionó con cuatro atacantes, mano a mano con la defensa.
Alejo Gelatini y Fernando Fernández fueron demasiado para Juan Sosa irresoluto y un Celso Esquivel demasiado impreciso. Sin embargo, aunque el arco de Chiappa pasó algunos sobresaltos, la igualdad llegó con una acción de pelota detenida. Fernández ejecutó cruzado para la aparición en soledad de Gelatini, quien con un tremendo cabezazo venció la resistencia del “1” local. Por la misma vía respondió Alvarado, pero Sand despejó brillante el desvío de Dierckx en el tiro libre lanzado por Galeano. Este último fue el arma principal de los marplatenses. Inquieto y movedizo, fue un peligro latente durante la primera mitad, como así también en el complemento.
De todas formas, la segunda etapa comenzó mal para Alvarado. Taborda empujó debajo del arco un pase de Emiliano López, ante una defensa estática, pidiendo posición adelantada del delantero.
Y pudo ser peor. Porque dos minutos más tarde, Gelatini recuperó en la salida rival y abrió juego a la derecha para el progreso de Fernández, quien superó a Sosa en la carrera, definió cruzado, pero Chiappa contuvo con solvencia.
Con Galeano como estandarte de los ataques, Alvarado reaccionó. El ex Banfield se mostró y fue temible con sus desbordes. Y a él le cometieron el penal (anticipó el rechazo tardío de Dimiro) que Christovao cambió por gol sobre los 9 minutos.
El esfuerzo de Galeano no bastó. El delantero no estuvo fino en la resolución de sus desbordes, pero fue peligroso siempre.
Roca se quedó, conservó sus líneas y cuando tuvo la pelota no logró profundidad. En tanto, Alvarado con más empuje que fútbol, dentro de un trámite luchado y friccionado en el mediocampo, pudo retomar la distancia en el marcador. Un cabezazo apenas desviado de Colaneri y una demora en el disparo de Esteban Rivas, fueron las acciones más claras.
La fricción se llevó la atención del cuarto de hora final. Esquivel perdió los estribos y se hizo expulsar infantilmente, en lo que puede ser (aunque ayer tuvo una mala tarde) lo más positivo que se llevó Roca de Mar del Plata. El empate, merecido, obliga a ambos a jugar para ganar, como si ayer no hubiera existido.
Fuente: Diario El Atlantico