lunes, 4 de junio de 2012

ALVARADO: CONDENADO A LA LOCURA

Fiel a su esencia, Alvarado convivió este domingo una vez más con el sufrimiento. Nada ha sido fácil en este Argentino B en el que cada paso decisivo del equipo marplatense se dio con una gran carga de angustia. Pero si una virtud tiene este elenco de Gustavo Noto es la de no fallar en el momento decisivo. Lo hizo cuando parecía muerto en la segunda fase y consiguió la clasificación bajo presión. También respondió el Lincoln en los penales y, nuevamente en la instancia de mayor nervio, volvió a ser infalible tras caer 1 a 0 en los 90 minutos ante Deportivo Madryn, para clasificarse a la final del certamen y contar con dos chances de ascenso al Argentino A.
Alvarado había cumplido buena parte de sus premisas en Puerto Madryn, hasta que en una pelota parada Yoao Asprilla le clavó una astilla de las que más duelen. Pero los marplatenses bancaron los minutos finales con un hombre menos y luego acertaron en todos los penales. Tras el remate de Rodrigo Bona en el palo, “La CabraNicolás Colaneri desató la locura con su última conversión, que significó el pasaje a la instancia decisiva frente a Deportivo Roca. Y en caso de no obtener el premio mayor, habrá chance de desquite en una Promoción ante la Comisión de Actividades Infantiles.
Noto volvió a apostar a las dos líneas de cuatro, fórmula que le había dado réditos en la visita a El Linqueño. Buscó equilibrio con el ingreso de Juan Fittipaldi como titular en lugar de Cornejo y lo logró en el comienzo. Porque Alvarado fue un equipo corto, que presionó en la zona central y le dificultó la gestación a Deportivo Madryn.
Era de esperarse el dominio territorial de los sureños. Pero no les alcanzaba a los de Torresani con la posesión de la pelota. El tándem Fittipaldi - Christovao se escalonó perfecto y Villalba -acompañado por Tambussi en la zaga- respondió ante cada envío aéreo.
No se metió atrás Alvarado. Intentó recuperar por el centro y explotar los espacios para la contra. Galeano advirtió el negocio, aunque le faltó contundencia a los marplatenses. El ex Banfield lo perdió a los 7' y a los 10' y también Juan Sosa definió desviado a los 12'.
Bien plantado, Alvarado fue un culto al orden. Pasó un zofocón a los 18', cuando el árbitro Julio Moreno no vio infracción de Chiappa sobre Prezioso, luego de un contacto adentro del área. Pero contó con la chance más clara a los 33'. Sosa, Galeano y Dierckx elaboraron una veloz réplica que el “Tanque” no pudo definir con precisión.
No generó chances de riesgo el local, aunque antes del cierre de la primera etapa hubo otra polémica. Porque Chiappa derribó a Asprilla adentro del área y nuevamente Moreno dejó seguir. Era penal. De todos modos, Alvarado dio una imagen de solidez en la primera etapa. Y casi se va en ventaja al descanso tras otra contra manejada por Galeano (el mejor de los marplatenses). Pero Fittipaldi demoró un tiempo en la definición y permitió el cruce providencial de Olave.
No cambió el trámite en el complemento. Alvarado se mantuvo compacto ante una posesión poco profunda de Deportivo Madryn. No sufría sobresaltos el elenco marplatense, pero se sabe, en el fútbol no hay garantías. Y en una pelota detenida, los sureños encontraron el gol. Tras un córner, Yoao Asprilla le ganó a Esquivel en el área chica y definió de taco para establecer la ventaja.
Tras el golpe, Noto decidió el ingreso de Rivas en lugar de Dierckx. Sin embargo, no pudo evitar el asedio del local, que ganó en confianza y casi estira la cuenta a los 23', cuando Chiappa se lució ante el remate de García.
Intentó salir Alvarado, que a los 26' padeció la vista gorda del árbitro que no sancionó un claro agarrón sobre Diego Galeano adentro del área rival. Noto buscó piernas frescas y más presencia en la mitad de la cancha con el ingreso de Pautasso sobre Erviti. Aunque la expulsión de Tambussi por doble amonestación a los 37' tras un error de Villalba (perdió la pelota en la salida) amenazó con inclinar la cancha definitivamente a favor de los sureños. Pero fue sólo una sensación. Porque a Deportivo Madryn no se le cayó una idea en el tramo final y el desarrollo fue derechito a los penales. Allí, donde Alvarado volvió a ejecutar a la perfección para quedar a un paso de su sueño de ascenso.
Redacción El Atlántico