domingo, 12 de septiembre de 2010

ARGENTINOS 1 NEWLL"S 2

Gano Newll"s y Argentinos no se recupera
La pulga Rodriguez cabecea a la victoria
Newell's pasó por arriba a Argentinos en La Paternal, dándolo vuelta con goles de Cichero y Rodríguez. El Bicho, último campeón, sigue en el fondo de la tabla con dos puntos.
En un pulcro recuerdo quedarán un Caruzzo como mandamás, un Canuto bien acomodado a su costado, un Gentiletti más tranquilo y un Sabia con el optimismo más alto. Argentinos ya no se parece ni un poquito al campeón y el Diego Armando Maradona pasó de ser un castillo férreo a uno de naipes. Y Newell's, cristalino, claro, le tiró soplidos constantemente.
Ya en el inicio, cuando se escapó Estigarribia y Navarro le hizo un penalazo que Maglio no cobró, quedó clarito lo que sería Newell's. Pero la cancha del Bicho, con un arquero solidísimo y los tres postes como bandera, fue un templo que hizo culto al milagro. La Lepra probó con Sperdutti más adelantado -gran acierto- y le vino como anillo al dedo. El volante por derecha fue de lo mejor del partido y encontró en Formica a su socio ideal. El Gato estuvo encendido y obligó a Ortigoza o a Mercier, según la circunstancia, a meterse entre los centrales. Pudo haber pegado un grito: se comió un gol increíble que Borghello le dejó servido en el área chica.
Sensini, a esta altura, se agarraba la cabeza y se quitaba un par de pelos. En el primer tiempo, la supremacía de los suyos no se plasmó en el resultado y en el segundo, cuando aún perduraba dicha superioridad, Vargas le susurró al oído que al fútbol se gana con goles. Falló Alayes, Formica, Borghello... Apareció Navarro, el poste derecho, el travesaño... Y en el momento que Argentinos encontró la aguja en el pajar, una jugada propia entre tantas de Newell's dando vueltas, el Turbo le sacudió el polvo al campeón.
Newell's nunca dejó de ir y nunca dejó de entrar al área como pancho por su casa. Por eso, y porque fue mucho más que Argentinos, llegó al empate de Cichero. Y por creer en sí mismo y tener un "no podemos perder este partido" metido en la cabeza de cada uno de sus jugadores, fue que Rodríguez se vio solito y solo para cantar victoria. Hasta el momento, Argentinos había tenido la suerte del campeón. Para fortuna de los rosarinos, no dura para siempre. La tabla lo acusa: sólo tiene dos puntos.