domingo, 23 de junio de 2013

ALVARADO


Walter Erviti

“No podemos ser todos presidente de Alvarado”

En enero de 2012, Erviti charló con El Atlántico en el predio del club de sus amores.
 
El marplatense Walter Erviti dialogó en exclusiva con El Atlántico y expresó su preocupación como hincha del club ante la incertidumbre institucional y pidió mayor apoyo para Facundo Moyano: “Hay que volver a organizar todo, estamos perdiendo tiempo”. ¿Qué dijo sobre su continuidad en Boca?
Mientras define el futuro de su carrera, y luego de poner en duda su continuidad en Boca, el marplatense Walter Erviti se hizo un espacio para expresar su preocupación por la incertidumbre que se vive en Alvarado, el club de sus amores en su ciudad natal.
Justo en el día del aniversario número 85 del “Torito”, Erviti dialogó en exclusiva con El Atlántico y dio su punto de vista sobre la realidad del club. En tal sentido, pidió mayor apoyo para el expresidente Facundo Moyano -con quien lo une una estrecha relación- e instó a lograr un mayor espíritu colectivo en beneficio de la institución: “Todos podemos tener ganas de ser presidente de Alvarado, pero no todos tenemos la capacidad de poder serlo. Entonces, tenemos que dejar que la gente que tiene la capacidad lo haga, y nosotros, desde atrás, apoyar y acompañar”, remarcó.
Erviti se encargó de aclarar que “más allá de lo que yo pueda hablar con Facundo y con la gente allegada al club, a mí me preocupa mucho el presente institucional que vive Alvarado cada vez que se termina un torneo”. A su vez, advirtió: “Yo soy hincha del club y veo que los rivales ya tienen los planteles casi armados, se están entrenando y en Alvarado hay una incertidumbre total. A mí me gustaría entender por qué siempre que llega este período suceden este tipo de cosas. Me gustaría entender por qué hay gente dentro del club que está pensando en su propio beneficio o por qué hay gente que no tiene la capacidad de organizar al club como corresponde”.
-Al momento de su renuncia, Facundo Moyano explicó que había gente que se había comprometido a trabajar y luego no lo hizo. ¿Apuntás a eso?
-Sí, totalmente. En los últimos tiempos yo me acerqué mucho a Facundo porque he visto el cariño que le tiene al club y todo lo que le aporta. Gran parte del crecimiento que ha tenido Alvarado en los últimos tiempos ha sido gracias a él, eso está más que claro. Y escuchar de su propia boca, cada cuatro o cinco meses, que se cansa y que se quiere ir… conociendo el amor que él tiene por el club, esto me lleva a pensar que hay gente adentro que se la pasa poniéndole trabas. No puede ser que, si todos queremos lo mejor para el club y hoy lo mejor es lo que viene de la mano de Facundo, haya gente que no lo termina de entender.
-¿Creés que no lo terminan de entender o que hay otra intención?
-Yo soy una persona sana que siempre trata de pensar en positivo. Quiero creer que no terminan de comprender o que no tienen la capacidad de entender qué es lo mejor para Alvarado. Todos tenemos ganas de ayudar al club, pero tenemos que hacerlo cada uno desde el lugar que corresponde. No podemos ser todos presidente de Alvarado. Alguno tendrá que ser presidente y otros tendrán que empujar el colectivo para que los muchachos puedan viajar tranquilos… está más que claro que esa es la manera más fácil de organizar un equipo para salir adelante. Pero si todos queremos mandar y nadie se va a poner a trabajar ni a arremangar los pantalones, es complicado. Así, lo único que hacen es entorpecer a la gente que realmente está capacitada.
-Si algo demuestra el Argentino A es que, para afrontarlo, se necesita de una estructura superior a dos o tres personas…
-Sí, está claro. Yo creo que somos muchos los hinchas que queremos aportar y ayudar. De una vez por todas nos tenemos que unir y pensar en el beneficio del club. No va a ser fácil la próxima temporada aspirar a mantener la categoría o a hacer un torneo mejor. Yo, como hincha, estoy cansado que cada seis meses o cada un año se vayan veinte jugadores y vengan otros veinte, que no haya chicos de Inferiores dentro del primer equipo, siendo titulares, representando a Mar del Plata y al club. Eso es únicamente responsabilidad de la gente que está hace años en el club y que no ha terminado de redondear una idea, no ha tenido la capacidad de encaminar el rumbo del equipo.
-¿Cuál es el pensamiento de Facundo Moyano para el futuro inmediato?
-Esas son preguntas para Facundo. Yo tengo una gran relación con él y hablamos mucho del equipo. Él está cansado de no recibir ayuda y de estar siempre siendo el único sostén que tiene el club. Más allá de que en la Comisión Directiva debe haber 20 o 25 personas, hoy Alvarado depende de Facundo. Está claro que Alvarado no depende de Alvarado. Pero es obvio que en algún momento Facundo se va a cansar de esta situación. Nosotros, como hinchas, no tenemos que permitir que se aleje del club, porque todos los que queremos a Alvarado tenemos que tratar de estar cerca del club, tratar de apoyarlo, de acompañarlo y, de una vez por todas, tener un rumbo fijo para poder empezar a crecer y cumplir el sueño que tenemos todos, que es que Alvarado siga ascendiendo.
-¿Sentís que Alvarado se autodestruye?
-Es una visión que tiene todo el mundo. Estaría bueno que el club pueda empezar a cambiar esa imagen y que podamos estar todos juntos, pensando lo mejor para el club. Todos podemos tener ganas de ser presidente de Alvarado, pero no todos tenemos la capacidad de poder serlo. Entonces, tenemos que dejar que la gente que tiene la capacidad lo haga, y nosotros, desde atrás, apoyar y acompañar.
-¿Qué balance hacés de la última campaña de Alvarado?
-Gracias a Dios pudimos mantener la categoría y cumplir el objetivo. Me parece que aspirar a más que eso, en el primer año, era una ilusión difícil de concretar. Creo que Alvarado por un tiempo tiene que mantenerse, rearmar la institución con un plan de trabajo y después sí aspirar a más. Hoy estamos en un momento de incertidumbre, por eso el que me quiera vender que Alvarado el año que viene va a ascender, cuando a esta altura no tenemos ni dos jugadores adentro del club, es un mentiroso. Lamentablemente, hay que volver a organizar todo y estamos perdiendo tiempo. La gente está llena de incertidumbre y eso no le hace bien a nadie.
¿Y Boca?:  “Me cuesta mucho en el día a día
Walter Erviti también se explayó sobre su posible salida de Boca y dejó en claro que sus ganas de cambiar de aire obedecen al desgaste que sufre en su posición dentro de la cancha por una cuestión táctica. “No hay ninguna otra cosa rara detrás de mi postura, más que la situación táctica dentro del equipo”, señaló.
-¿Te vas a quedar en Boca o te vas a ir?
-A raíz de mi edad (33 años) y de la posición en la que he jugado en Boca, que no es en la que yo mejor puedo rendir o en la que más cómodo me siento, he llegado a la conclusión de que tengo que tomar la decisión de buscar un camino mejor. Eso lo tengo muy en claro. Si esto va a seguir adentro o afuera de Boca, todavía no lo sé. No depende de mí, porque tengo un año más de contrato. Pero la función que vengo cumpliendo en los últimos dos años y medio no me resulta fácil. Me cuesta mucho en el día a día, físicamente termino los partidos muy agotado y uno tiene que ser inteligente y saber hasta dónde le da la capacidad para cumplir con una función que es para el equipo. No puedo pensar solamente en mí, atrás mío hay un equipo y lo mejor es que tomemos la decisión que corresponda.
-Se habló de Estados Unidos como un posible destino, ¿es así?
-Yo tengo la postura de buscar lo mejor para todos. No depende de una oferta. Mi decisión es tratar de poder rendir en la posición en la que lo quiero hacer y veré en qué club continuaré mi carrera. Tengo un año más de contrato y, desde ese punto de vista, hoy sigo siendo jugador de Boca.
-De todos modos, sabías que al expresar tu postura se iban a tejer muchos trascendidos extrafutbolísticos en torno a Boca.
-Sí, pero si yo no daría los motivos que doy cada vez que hablo podría dejar entrever algo. Pero yo soy claro, tengo fundamentos claros para decir lo que digo. Antes de llegar a Boca jugaba en una posición y en Boca me han cambiado de lugar. Lo hice porque era mi sueño jugar en Boca. Si tuviera cinco o seis años menos quizás no tendría la postura que tengo hoy, pero uno tiene que aceptar la realidad: tengo 33 años y vengo de un desgaste importante. No hay ninguna otra cosa rara detrás de mi postura, más que la situación táctica dentro del equipo. Todo lo extrafutbolístico que rodea a Boca es inevitable.
-¿Por qué creés que no tuvieron el semestre que pretendían?
-Porque no hemos tenido el rendimiento que debíamos tener, eso está claro. La realidad es que adentro de la cancha no hemos hecho lo que teníamos que hacer, los rendimientos individuales han sido bajos y, a raíz de eso, colectivamente no hemos podido lograr un buen juego. Uno tiene que tener autocrítica, plantearse lo que hizo bien y mal y tomar decisiones. Yo tampoco puedo creer que he tenido un semestre brillante o que lo que yo hacía dentro de la cancha era beneficioso para el equipo y seguir haciéndolo cuando salimos anteúltimos.
Nota: Diario El Atlantico