domingo, 9 de junio de 2013


TENIS / ROLAND GARROS

Maravilla Nadal

Usain Bolt le entregó la copa a Nadal. Va, se la devolvió, es suya...
 Rafa logró lo que nadie pudo: ganar ocho títulos en un mismo Grand Slam. Fue en Roland Garros, claro, su casa. En la final barrió a su compatriota Ferrer por 6-3, 6-2 y 6-3. La leyenda del polvo de ladrillo sigue haciendo historia.
No es Sergio Martínez, pero es una maravilla. En realidad, la octava maravilla del tenis. No por su ranking, sino porque ocho es el número que se puede colgar en su cuello. Se trata de Rafael Nadal, la bestia pop del polvo de ladrillo, el dueño de Roland Garros, el jugador que con 27 años se volvió a meter en la historia del tenis: barrió con su compatriota David Ferrer en la final, se la llevó por 6-3, 6-2 y 6-3 en poco más de dos horas, y gritó campeón por octava vez en el estadio Philippe Chatrier. Nadie pudo llegar a dicha marca en un mismo Grand Slam.
Del partido, qué decir… Fue realmente un baile. Tres quiebres en el primer set, otros tres en el segundo y dos más en el tercero para dejar sin chances al pobre Ferrer, que jugó su primera final en torneos de esta estirpe. Ni el muchacho que entró con la bengala, ni la lluvia, pudieron frenar a Rafa. Fue la tercera vez que limpió a su rival en tres sets en el partido definitivo. La cosecha arrancó allá por 2005. Siguió en 2006, 2007 y 2008. En 2009 Soderling le ganó y eso también es historia, porque es el único que lo pudo poner de rodillas en París (récord de 59-1, uno más que Vilas y Federer). Retomó en 2010, 2011, 2012 y, sí, 2013. Usain Bolt le entregó la copa.
Los números son monstruosos. Estamos hablando de uno de los mejores de la historia y eso se destaca aún más ya que es contemporáneo de Roger. Llegó a 12 títulos de GS, para quedar tercero en la tabla junto a Roy Emerson, a dos de Sampras y cinco del suizo. Además, es la 57° corona de su carrera y la 42° en tierra (a tres de Vilas). En Rolanga, quedó claro, no tiene rival. Es el dueño y el rey. El es Roland Garros.