lunes, 21 de junio de 2010

Sudafrica 2010 Grupo H

Gano Chile por 1-0
Un 1-0 mezquino, pero absolutamente legítimo. Una victoria que quedó en manos del único qua buscó todo el partido, y que además eligió métodos vistosos y efectivos. Un triunfo que no fue más amplio por impericia en la definición. Chile jugó bien, fue mucho más que Honduras y arrancó ganando. Como lo imaginó Bielsa.
Se sabe: en el fútbol, sirve de poco la paciencia y la persistencia si se carece de precisión ahí donde duele. Chile, respetuoso de la idea de su entrenador, salió a imponer su juego sin desesperarse, aunque por momentos desesperó. Fue sólido con Medel en el fondo, ordenado con Carmona en el medio, insistente con las subidas de Vidal por la izquierda, amenazante con la movilidad de Valdivia -tratando de componer el papel de centrodelantero que no siente-, activo con el ida y vuelta de Millar por derecha. Pero no bastaba...
Por derecha, Alexis Sánchez estaba empecinado en resolver siempre con un movimiento de más. Por izquierda, Beausejour recibía poco y mostraba escasa jerarquía. Quedaba una carta: Matías Fernández, el único capaz de diferenciar velocidad de vértigo.
Generó Chile unas cuantas insinuaciones. Un tiro libre de Fernández se fue apenas alto, un remate desde lejos de Vidal encontró bien ubicado al arquero y hubo despejes angustiosos de los hondureños Mendoza y Figueroa.
Hasta que Fernández dijo basta. A los 34, parado como volante derecho cerca del área, metió un estiletazo a espaldas de los defensores para la aparición de Isla. El lateral mandó el centro y Beausejour, cerrándose un superando el cierre de Chavez, estableció el 1-0.
Honduras, que hasta ahí era ordenado y apostaba a la conducción de Palacios y Nuñez y la habilidad de Alvarez por derecha, perdió algo de su compostura. Y Chile ganó en confianza para arrimarse un par de veces al 2-0. Lo tuvo Alexis en el cierre de la etapa, pero de nuevo enganchó a destiempo y lo tapó Valladares. Despojado de tensiones, Chile acentuó su dominio en la parte final. Fernández y Valdivia armaron una dupla astuta, vistosa y precisa para hilvanar ataques y también réplicas. Y Sánchez siguió insinuando en cada arranque a pura velocidad y dilapidando en la conclusión. No perdió el orden Honduras; sencillamente, Chile lo superó con Holgura.
Se sucedieron las jugadas de riesgo en el arco de Valladares. Alexis llegó apenas tarde a los 2, de nuevo Sánchez rematando cruzado y afuera libre de marcas, el arquero tapó un cabezazo de Ponce debajo del arco a los 19, Isla desperdició otro a los 23 y Fernández terminó mal un contraataque al final.
Hubo una mano de Ponce dentro del área que bien pudo torcer la historia. Pero habría sido una injusticia. Chile ratificó que tiene bien aprendido el libreto de Bielsa. Le bastó para arrancar con el pie derecho. Y para terminar con una sequía de 48 años sin triunfos mundialistas. Llegará, como siempre, hasta donde lo decidan los intérpretes.