domingo, 13 de junio de 2010

Mundial Sudafrica 2010

Serbia 0 Ghana 1
Hector Baldassi de buen arbitraje mira como Gyan pone el 1- 0 para Ghana
Héctor Baldassi tuvo ojo de lince para ver una mano infantil que generó el penal para Ghana: sobre el final, los africanos así le ganaron 1-0 a Serbia. Un justo castigo para los europeos, que renunciaron a atacar incluso un rato antes de quedarse con diez.
Ese salto torpe, esa mano que buscó engañar, hacerse la zonza, dar a entender que estaba ahí por obra y gracia de la naturaleza, y que no buscaba desviar una pelota a la que ya no había llegado la cabeza. Esa intuición de Héctor Baldassi (que miró a su asistente Casas) de que algo antinatural había sucedido entre el centro y el movimiento de Zdravko Kudmanovic. Era penal. Fue penal. Y fue gol. Y así, a un nivel altísimo, rindieron los integrantes de la terna arbitral argentina que, al igual que africanos y europeos,
tuvieron su entreno en el Mundial.
Baldassi se mostró activo y enfocado desde el arranque. Y dirigió como si estuviera en el Monumental o la Bombonera. Sin tanto diálogo con los futbolistas, pero con una precisión notable para sancionar infracciones. E impecable en las tarjetas: mostró seis amarillas (y una séptima que se transformó en roja). Así, el partido jamás se descarriló. Y de hecho, hasta arrancó como para que la intensidad no permitiera mucha charla entre cada mate o factura. Los dos, abiertos y generosos, entregaron los mejores 15 minutos de lo que se lleva jugado del Mundial.
Serbia mostró un costado izquierdo con solidez y dinámica. Pero Pantelic estuvo muy desenfocado. Y Zigic falló la única clarita que tuvo. Entonces, Serbia empezó a perder la confianza. Y Ghana, que en el primer tiempo había mostrado una linda técnica individual pero poco fuego en el área rival, empezó a descontracturarse. Y remató desde afuera. Y llegó por arriba. Serbia se desinfló incluso antes de quedarse con diez hombres. Ghana, en cambio, arriesgó un poquito más. Porque, a esa altura, si no la Ghanaba, la empataba. Y la ganó, nomás. Gyan cambió el penal por gol. Entonces hubo dos triunfos en uno: el de los africanos por un lado y el de Baldassi, Casas y Maidana por el otro.