sábado, 19 de junio de 2010

Sudafrica 2010

Ghana 1 Australia 1
Los africanos quedaron primeros en el grupo al empatar con Australia. Y complicaron más a los germanos: para pasar a octavos tienen que ganarles en el último partido. Serbia define con Australia.
Joachim Low, el técnico alemán, lo vio con sus propios ojos en el estadio de Rustenburgo y se volvió a la concentración con alguna preocupación: Alemania, gran candidato tras el debut con goleada, no la tiene fácil para clasificarse a octavos después de la derrota con Serbia. En el cierre está obligada a vencer a un Ghana que, a esta altura, no sólo es un rival más duro que ingenuo sino que es el mejor africano del Mundial.
Por más que se conformó con el empate y le faltó ímpetu para vencer a Australia, que jugó con diez desde la mitad del primer tiempo por la expulsión completita de Kewell (mano, roja y penal), Ghana no es un rival que permita respirar alivios en Alemania, sobre todo cuando la clasificación depende sí o sí de un triunfo. El equipo africano, que arrancó con un triunfo ante Serbia por el penal que vio Héctor Baldassi con su ojo biónico, otra vez recibió una mano (literal) del un rival para encaminar un partido que había empezado torcido tras el error de Kingson, quien dio un rebote largo tras un tiro libre frontal de Bresciano, que le picó antes al arquero, y dejó la pelota servida para el remate de Holman.
Australia, jugado por jugado, se animó a buscar el triunfo sobre el final del partido. Y casi lo consigue. Pero una tremenda doble tapada de Kingson, que primero atoró con lo justo a Kennedy y luego atenazó el cabezazo de Chipperfield, salvó a Ghana. Y, de paso, el morocho pagó el error de su primer tiempo. No le alcanzó el esfuerzo final. Y ahora Australia quedó complicada, porque no sólo tiene que ganarle a Serbia sino esperar que Alemania sea goleada por Ghana. Está más complicada, incluso, que Alemania.