domingo, 16 de mayo de 2010

FUTBOL ARGENTINO

ARGENTINOS JUNIORS CAMPEON LUEGO DE 25 AÑOS
Argentinos festeja tras 25 años que no salia campeon
A grito pelado...Mercier
"Dale campeón, dale campeón...". Sí, sí, Argentinos volvió a gritar después de 25 años. De la mano del Bichi Borghi, el mismo que había dado la vuelta como jugador. En Parque Patricios, le ganó 2-1 a Huracán con goles de Mercier y Coria. La historia de este equipo que dejó segundo al gran Estudiantes y que en el torneo pasado había terminado último. Un equipo se se armó de poco, que apostó al fútbol ofensivo y que mereció este título inolvidable.
Ahí está Pablito con toda su familia. Ahí delira Santo, el amigo murguero, con sus nenes. Ahí anda Arielito, quien no lo había visto campeón. Y Peto, que gritó todos y cada uno de los 35 goles de esta conquista. Ahí gozan los hinchas de Argentinos, dueños del cielo, en ese estadio de Huracán del que jamás se irán, porque una parte de ellos ya quedó adherida allí, en esos escalones de cemento, en ese césped en el que los jugadores saltan y Bichi, bien Bicho, sonríe, feliz, campeón.
Ahí se abrazan Ortigoza y Oberman, cuyas cédulas declaran 25 años, la misma distancia entre este título en el Clausura 2010 y aquel Nacional 85, el último festejo del club a nivel local. Antes y ahora, con Claudio Borghi como estandarte. Un equipo que había terminado último en el torneo pasado. Un equipo que se armó con el objetivo de sumar 50 puntos. Un equipo que respetó la historia, que fue digno en el triunfo y en la derrota, que jugó bien, que ganó partidos que ganan los campeones, que jamás se entregó y que soñó sin soñar, para no tener que despertarse.
Los goles de Mercier y Coria redondearon una campaña inolvidable. El 2-1 ante Huracán le alcanzó para consagrarse porque la diferencia la había conseguido en la fecha anterior, con ese tremendo 4-3 sobre Independiente. La talla del equipo que le discutió el título hasta el final no hace más que realzar el logro: se trata nada menos que de Estudiantes, el mejor equipo del país y, también, de América.
Borghi trajo a Peric y Ojeda. Bancó a Coria y Gentiletti. Convenció a Calderón de que no se retirara. Se bancó las partidas de Hauche y Torrico. Les habló a sus futbolistas sobre aquel Argentinos. Les contó que veía muchas similitudes entre aquel en el que tiraba rabonas y éste en el que veía desde el banco de suplentes cómo ellos tocaban. Con apenas tres futbolistas con experiencia en vueltas olímpicas (Calderón, Fede Domínguez y Raymonda), el Bichi hizo del Bicho un campeón inolvidable.