sábado, 2 de abril de 2011

NEWELL'S 2 - ARSENAL 2

Algo es algo…

Newell's perdía 2-0, pero reaccionó, lo empató y lo aguantó cuando tuvo un hombre menos. Una muestra de compromiso para la permanencia de Sensini, que se fue aplaudido.

Si había que respaldar, si se necesitaba darle un impulso positivo a las ideas dubitativas que venían dando vueltas en la cabeza de Roberto Sensini, el segundo tiempo de Newell's fue, claramente, una mano en el hombro que partió del propio acierto del técnico y culminó con la contundencia y entrega de sus jugadores. Porque la inclusión de Néstor Camacho, fundamental para remontar un 0-2 que había mutado en lágrimas, surgió del cerebro de Boquita.

Antes del ingreso del paraguayo, Newell's fue apenas Newell's. Fue, apenas, un tirito de Marcelo Estigarribia. Fue, apenas, una subida de Mauricio Sperdutti. Fue, también, perattadependiente cuando sus piezas desarticularon tanto que Arsenal pasó de cuco agazapado a la espera de una contra, a una bestia que lo acorraló robándole la pelota en mitad de cancha y saliendo por esa banda izquierda que comandaba Juan Pablo Caffa basándose en la velocidad como principio.

En esos cinco minutos que el equipo de Gustavo Alfaro lo dejó al borde del nocaut, extrañó por demás a Rolando Schiavi (expulsado) y Fabricio Fuentes (fue al banco). Es que Cristian Lema y Alexis Machuca no le encontraron la vuelta a Luciano Leguizamón, hacedor de un golazo de tiro libre y de una asistencia tres dedos que depositó la pelota, jugosa, en un lugar en que Mauro Obolo no podía fallar. El Arse, se sentía cómodo en el Marcelo Bielsa.

Un cabezazo de Juan Manuel Cobelli en el final del primer tiempo fue un aviso de la vertiginosidad con la que un Newell's herido saldría a la batalla en la segunda mitad. Y ni diez minutos habían pasado que, producción de Camacho mediante, Sensini vio el apoyo convertido en goles en los pies de Cobelli y Sergio Almirón. La expulsión de Sperdutti le bajó las pulsaciones a Newell's, que se armó para que no se le escapara el punto. Empate en el resultado, pero un leve olor a victoria por una reacción que denotó compromiso.

Fuente: Diario Olé