sábado, 16 de abril de 2011

RACING 2 - INDEPENDIENTE 0

El clásico se lo llevo La Acade...

Teo Gutiérrez quedó en la historia del clásico con una asistencia y un gol y cortó la mala racha: "Me voy contento a casa. Para mí goles son amores", dijo.

Hay cientos y cientos de jugadores que pasaron por el clásico de Avellaneda en puntas de pie. Sin dejar huellas. A otros, como a Teófilo Gutiérrez, le alcanzó uno solo para entrar en la historia del derby criollo. Una asistencia premium, un gol clave para definir el partido, remates al arco, peligro constante… Teo cortó la racha de cuatro partidos sin goles (no convertía desde la quinta fecha) y este sexto grito tiene un sabor especial: “Planteamos un buen partido, fuimos más que Independiente y por fin se nos dio el triunfo que se nos venía negando en los últimos partidos. Los clásicos se ganan y ahora hay que disfrutar”, se desahogó el colombiano.

Cuando a Racing se le anudaba la garganta, cuando se le venían los viejos fantasmas a la memoria, de golpe apareció el goleador de Barranquilla para resolver el clásico: “No lo podíamos cerrar porque Independiente es un gran rival y nos complicó un poco. Tuvimos varias opciones que no pudimos convertir pero gracias a Dios al final pude marcar. Se lo dedico a mi esposa y a mi abuela, que vende frito en Colombia”, tiró el otro colombiano de Racing. Y agregó: “Estaba nervioso porque los goleadores vivimos de los goles. Para mí los goles son amores. Así que me voy contento a mi casa”. Como miles y miles de hinchas de Racing.

Fuente: Diario Olé