domingo, 17 de julio de 2011

BRASIL 0 (0) - PARAGUAY 0 (2) Quedó scratchado

Justo Villar la gran fijura del partido
Paraguay aguantó a Brasil y lo dejó afuera en los penales. El Scratch no metió ninguno de los tiros desde los doce pasos y así la serie terminó 2-0. Los de Martino se metieron entre los cuatro mejores.

Paraguay, después de haber sido cascoteado durante gran parte del partido, terminó derrotando a Brasil por penales y se metió en semifinales. Villar, figura monumental, fue el gran héroe de la jornada.

Desde el inicio, Brasil se mostró ampliamente superior. Mucho más sólido que en la primera fase, profundo y arriesgado, el equipo de Menezes tuvo tres opciones claras para llegar a la ventaja (Neymar, Lucio y André Santos, en ese orden). Pero no las supo aprovechar: un poco por su impericia y otro poco, por la buena respuesta de Villar.

Tras el descanso, la hegemonía de los brasileños se acrecentó aún más. En apenas tres minutos, ya había llegado dos veces con claridad. El circuito ofensivo (más Maicon) funcionaba como nunca. Y la única razón por la que no se quebraba el resultado era por el exceso de toqueteo de los delanteros (además del trabajo mencionado Villar). Lo pudo haber hecho Ganso, Pato (varias veces) o cualquiera. Pero no hubo caso. Justo, próximo arquero de Estudiantes, no permitió que lo quebraran. Sacó todo. Y estiró el trámite al suplementario.

En el tiempo extra, Paraguay creció, a pesar del desgaste físico y anímico. Se adelantó unos metros y supo aprovechar mejor el partido picado. Los de Menezes, paralelamente, comenzaron a sufrir el hecho de no poder traducir en la red tamaña superioridad. Por eso, el empate final no terminó de sorprender. Tanto uno como otro sabían en los últimos minutos que iban a terminar de definir su suerte en los penales. Y allí resolvió mejor el equipo de Martino, ayudado por la mala puntería de su rival que no metió ninguno de sus cuatro penales.